Situación
La muralla urbana de Tallin rodea el casco histórico de la ciudad del mismo nombre, capital de Estonia.
Es esta una de las mejores fortificaciones del norte de Europa y buena parte del encanto de la ciudad radica en el aspecto de cuento de hadas que tienen sus torres y muros.
Historia
El origen de la ciudad fue un castillo de madera en lo alto de la colina Toompea. En 1219 las tropas danesas de Valdemar II la conquistaron tras la batalla de Lyndanisse y levantaron tres años más tarde la fortificación de piedra que aún se conserva en parte. Poco más tarde se fueron instalando bajo el castillo los primeros comerciantes de Lübeck, que construyeron el núcleo de Vanalinn, la actual ciudad antigua. En 1284 Tallin entró a formar parte de la Liga Hanseática y en esa época comenzó la construcción de la muralla.
El siglo XVI fue el momento de mayor apogeo y extensión de la muralla. En ese momento la ciudad se enorgullecía de poseer uno de los conjuntos fortificados más impresionantes y poderosos del norte de Europa.
La tranquilidad de la historia de la ciudad en los siglos XVIII y XIX, el crecimiento pausado de la misma y un poco de suerte, evitaron que las murallas fueran demolidas en esos siglos, como ocurrió en otros muchos lugares del mundo.
Descripción
En su momento de máxima extensión, en el siglo XVI, la muralla alcanzó los 2,4 kilómetros de longitud, 16 metros de altura y 3 de espesor. Contaba entonces con 46 torres intercaladas en su recorrido y 6 puertas de acceso.
Algunas de las torres y puertas conservadas en la actualidad son las siguientes:
Pikk Jalg Torn: Esta puerta-torre es el principal acceso peatonal desde el casco histórico hasta la colina Toompea. Se erigió en el siglo XIV y luce un bello tejado rojo.
Neitsi Torn: Es una de las pocas torres de planta cuadrada de la ciudad; se levantó en el siglo XIV y se continuó su construcción hasta mediados del XV. Se la denominó también Torre de la Doncella o de la Virgen, aunque se utilizó como prisión de prostitutas. Hoy alberga un café en su interior.
Kiek in de Kök: Su nombre significa mirar en la cocina porque desde lo alto de sus 38 metros los soldados podían ver los techos y las cocinas de la ciudad. Se construyó en 1475 para almacenar cañones y municiones. Sus paredes tienen un espesor de 4 metros. La torre se abandonó en el siglo XVIII y hoy es la sede de un museo dedicado a la historia de la ciudad.
Assauwe Torn: Alberga el Museo de la Historia del Teatro y la Música, con una colección de antiguos instrumentos musicales.
Puerta Viru: Es el principal acceso a la ciudad antigua desde el este. Parte de esta puerta se derribó en 1880 para dejar más espacio al tráfico, pero se conservaron las dos torres del siglo XIV que son hoy uno de los símbolos de la ciudad. En realidad, formaban parte de un sistema de puertas más amplio. El tramo de muralla circundante data del siglo XVI.
Hellemani Torn, Munkadetagune Torn, Bremen Torn y Rattorpe-tagune Torn: Situadas en el tramo oriental de la muralla, al norte de la Puerta Viru.
Paks Margareeta: Su nombre significa Margarita la Gorda y hace alusión a que esta torre era la parte más gruesa de las murallas de la ciudad. Tiene un diámetro de 25 metros, una altura de 20 m. y paredes de hasta 5 m. de espesor. Se construyó junto a la Gran Puerta de la Cuesta desde 1511 hasta 1530 para defender el puerto e impresionar a los visitantes que llegaban a la ciudad por el mar. La torre fue prisión durante un tiempo y ahora es la sede del Museo Marítimo de Estonia, con maquetas de barcos y diversos objetos náuticos.
Gran Puerta de la Cuesta: Era una de las seis entradas a Vanalinn, la ciudad antigua de Tallin. Se sitúa al norte del recinto fortificado, en dirección al mar y junto a la torre Paks Margareeta. Es del siglo XIV y se reformó a principios del XVI.
Grusbeke-tagune Torn, Epingi Torn, Plate Torn, Koismäe Torn, Loewenschede Torn y Nunnadetagune Torn: Estas torres y las del apartado siguiente conforman la parte de la muralla mejor conservada, al noroeste de la misma, y datan en buena parte del siglo XIV.
Kuldjala Torn, Sauna Torn y Nunna Torn: Estas tres torres, al norte de la colina Toompea, están unidas por un tramo de madera restaurado y abierto al público.
Estado de conservación
Esta muralla conserva en muy buen estado 1,9 kilómetros de trazado de los 2,4 que tuvo en su momento de máximo apogeo. También pueden verse en magnífico estado 26 de las 46 torres que tuvo intercaladas en su recorrido y dos de las seis puertas de acceso.
Visitas
El exterior de esta muralla puede visitarse libremente. También es posible la entrada, previo pago, al interior de las torres Kiek in de Kök, Assauwe y Paks Margareeta, así como a las torres Nunna, Sauna, Kuldjala y el tramo de muralla que las une a las tres.
CastillosNet agradece la colaboración de Ángel M. Gómez Gómez.